Catalunya, t’estimo

Hoy toca una dedicatoria muy especial, en la lengua que hace que me emocione y me hinche de orgullo. Porque hoy es nuestro día una vez más, y lucharemos porque así lo siga siendo.
A los que no entendáis catalán no os preocupéis, tenéis la traducción más abajo.

 

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Perquè el cor em batega a un ritme insospitable. La sang corre, crema, plora i s’emociona cara dos colors, cara una bandera, cara un himne que posseeix el meu cos i la meva ànima. 

I no hi puc fer res, perquè és la meva terra, la meva nació, qui em va donar la vida i em veurà morir, on les meves  cendres es fondran d’aquí a les noves genereacions que l’estimin tant com me l’estimo jo. Perquè ara és millor del que va ser pels meus pares, però serà millor pel dia que sigui dels meus fills. I no hi ha mal, només orgull i dita per una història espléndida, meravellosa, plena d’homes valents que alimenten la nostra passió tot i el temps passat. A vosaltres, avantpassats del meu país, de casa meva i del meu cor, us dono les gràcies un dia més per aquest amor a la meva llar.

Feliç diada, i visca Catalunya!!

 

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Porque el corazón me late a un ritmo insospechable. La sangre corre, arde, llora i se emociona ante dos colores, ante una bandera, ante un himno que posee mi cuerpo y mi alma.

I no puedo hacer nada, porque es mi tierra, mi nación, quien me dio la vida y quien me verá morir, donde mis cenizas se fundirán de aquí a las nuevas generaciones que la amen tanto como la amo yo. Porque ahora es mejor de lo que fue para mis padres, pero será mejor que el día que sea de mis hijos. Y no hay ningún mal, sólo orgullo y dicha por una historia espléndida, maravillosa, llena de hombres valientes que alimentan nuestra pasión a pesar del tiempo. A vosotros, antepasados de mi país, de mi casa y de mi corazón, os doy las gracias un día más por este amor a mi hogar.

Feliç diada, i visca Catalunya!!

 

 

Catalunya, triomfant,
tornarà a ser rica i plena!
Endarrera aquesta gent
tan ufana i tan superba!

Bon cop de falç!
Bon cop de falç, defensors de la terra!
Bon cop de falç!

Ara és hora, segadors!
Ara és hora d’estar alerta!
Per quan vingui un altre juny
esmolem ben bé les eines!

Bon cop de falç!
Bon cop de falç, defensors de la terra!
Bon cop de falç!

Que tremoli l’enemic
en veient la nostra ensenya:
com fem caure espigues d’or,
quan convé seguem cadenes!

Bon cop de falç!
Bon cop de falç, defensors de la terra!
Bon cop de falç!

Sentido

He sentido el acero de tus dedos rasgando lo más profundo de mi alma.

He sentido el hierro de tus uñas arañar la fina armadura de mi piel y bañarse en la sangre con la satisfacción propia que produce el dolor ajeno.

He sentido el titanio de las yemas de tus dedos acariciar la carne como la reina de la lascivia, sonriendo ante la desesperación y el dolor de mi inmundo ser humano.

He sentido el plomo de tus falanges tocar mis huesos convertidos en polvo ante el dolor, la impotencia y la agonía de mi pobre y desdichada alma.

He sentido toda la frialdad de tu pobre y solitario corazón tocar el mío, agarrarlo como un juguete roto y apretar, despacio, muy despacio, gozando de la sensación de destruir y convertirme en un amasijo de nada, una hija sin padre ni madre, una pobre niña sin nombre.

Sabiéndome tuya, antes, ahora y después.

He sentido uranio donde antes tenía alma; cobre donde antes tenía vida… y vacío donde yacía mi maldito corazón, aquel niño sin edad alimentado de sueños y esperanzas donde lo era todo y ahora ya no es nada. Porque nada, ya no hay ni habrá nada donde hasta mi sangre hervía y palpitaba: ni el dulce calor del verano, ni el cruel frío del invierno; ni la suavidad de una caricia, ni el dolor de una puñalada; ni amor, ni odio… nada.

Y aquí yazco, en un vacío que lo es todo y a la vez es nada, mientras sigues alimentándote de mi pequeño corazón cual lobo despiadado descuartizando la oveja más débil del rebaño, riendo y aullando a la luna mientras mis ojos se pierden en la inmensidad del infinito, ojos que lo ven todo y a la vez no ven nada. Mi cuerpo puede volver a la tierra, sin dientes, carne o huesos, siendo parte de una vida más placentera de la que tuve, pero no de la que fue soñada. Mas mi alma, despedazada en miles de fragmentos, se encontrará perdida eternamente en el viento, en las agujas de los pinos, en las raíces más antiguas que el propio ser humano, en cada guijarro y cada gota de lluvia. Que busque el siguiente entonces: yo dormiré, sí, dormiré en un letargo eterno, sin dolor ni pasión, sin odio y sin amor, sin decepciones ni esperanzas… Hasta el mismo día en que recuerde mi nombre y alguien me alimente con su propio corazón arrancado del pecho con sus propias manos, ofreciendo en sacrificio aquello que los propios y necios humanos solemos llamar “amor”…

He sentido el fuego de tu alma en la mía como una sola…

Y ahora ya no sentiré… nunca más.

Corazón

¡Hola a todos! Nuevo post en el blog, no sin antes hacer un pequeño inciso para estas fiestas, en los que creo necesario mencionar a todos aquellos pequeños artesanos y artistas que nos ofrecen sus productos manuales y únicos. ¡A regalar arte esta Navidad!

¡Saludos!

 

Aún recuerdo esa dulce melodía inundando los rincones de esta vieja mansión como perfume llenando el aire. Notas tan sublimes, tan cargadas de amor y pasión, relatando una historia ya en su día milenaria. Un amor inimaginable, una devoción al borde de la locura…

¿Tanto era, amada mía?

Sólo quería que fueras mía, única y exclusivamente mía, toda tú completamente. Que nadie te mirara, que nadie te tocara, que nadie te besara, que nadie más que yo te amara… Tú eras mi mundo, mi diosa etérea y cristalina, el aire en mis pulmones, la sangre de mi corazón, latiendo junto al mío sin descanso, revolviendo todo mi ser, mi alma corrupta y dañina. Sólo yo entendía la perfección de una criatura como tú, en el tacto de tu piel, la suavidad de tus cabellos, el sonido de tu risa… ¿Cómo permitir que otros se acercaran a ti sin ser merecedores de ello?

¿Tan loco estaba yo por ti?

Recuerdo aquella última noche, bebido entre mi amor enfermizo, en el que mis pensamientos se habían perdido entre el crepitar de las llamas y el canto del pequeño pitirrojo que cantaba sobre tus dedos aún entrada la oscuridad. Tus ojos tiernos, envolviendo a aquella débil criatura con cariño y afecto sólo por cantar… ¿Por qué yo no tenía esa mirada, aquel deje de ternura y compasión? Ante mí, sí, ante mí otra criatura te estaba robando el corazón…

Y tu corazón era mío.

Apenas recuerdo nada más. Todo se volvió rojo y oscuro, y el pequeño pajarito no pió ni una vez más. Sólo mis manos cubiertas de sangre con un puñal entintado, y tu pecho abierto brillando bajo la luz de las llamas del fuego ardiente. Podía ver tu corazón, tu bello y hermoso corazón, aquél que únicamente debía haber latido para mí.

Debía hacerlo mío.

Mis manos se hundieron en tu pecho, hermoso incluso mutilado. El tacto entre mis dedos, tan suave, tan fino… Y el olor, el olor de la sangre inundando mi ser, tan dulce, tan apetitoso. ¿Cómo impedir lo inevitable, aquello que había nacido para ser mío?

Qué delicia, tu dulce corazón.

Devoré todo aquello que tenía entre mis manos. Cada milímetro, cada gota manchando mis manos y mis labios. Cuántos se horrorizarían, pero ¡oh! Cuán deleitoso probar el sabor de tu carne cruda, el sentir que por fin eras parte de mí, de nadie más, de aquí a la eternidad. Aun con mis huesos transformándose en polvo y cenizas, el saber que sólo serías mía me daría la vida eterna.

Y tu corazón, oh amada mía, junto con el mío por siempre jamás.