El Circo de lo Grotesco

Hola a todos! Después de ir actualizando un poco el contenido de Vacua Anima, hoy os traigo una entrada con imagen propia de la mano de Javier Loba (fotografía) y Gemma Manuel Santinyo (ilustración). Muchas gracias por esta fantástica colaboración! Saludos!

http://www.javierloba.com/

http://santinyo.blogspot.com/

 

¿Qué es esta locura?

Lo único que veo son las altas paredes con el papel descolorido y enmohecido elevándose hasta el techo como largas patas de araña, temblando ante mi paso. El suelo de madera está podrido, podrido, podrido, rechinando y crujiendo bajo mis pies como un monstruo terrorífico, como una mujer siendo acuchillada y cercenada. Incluso las cucarachas y las ratas huyen de este agujero, escondiéndose bajo mi vestido y escalando por mis piernas hasta refugiarse en mi sexo.

Dios, Dios mío, ¿qué es este lugar?

Todo tiembla, retumba y chilla. Hay algo en este lugar, un monstruo, una deformidad del tiempo que grita a lo más profundo de la oscuridad que tiene hambre, que necesita carne humana para saciar su deseo. Me siente, me huele, sabe que estoy aquí cerca. El hedor de mi humanidad le llega, se relame al olerme aunque sea de lejos, babea con los restos de carnaza aún frescos entre sus dientes.

Dios, Dios mío, sácame de aquí.

La puerta cae con un sonoro estruendo, levantando el polvo de miles de cadáveres de muchísimos años atrás. Las ratas y las cucarachas ya no pueden esconderse más y huyen, gritando poseídas por las almas de otros desgraciados como yo. Y ahí se alza, una criatura monstruosa, de largos brazos y garras, cuerpo enjuto y cabeza gigantesca, los ojos ciegos, largos dientes negros, cabello grasiento y labios de carne descompuesta. Detrás de él aparecen mujeres con la cara tapada, pechos desnudos y largas faldas de colores que no dejan ver nada más. El monstruo se acerca a mí, hambriento.

Sácame de aquí, quién quiera que seas.

Y entonces ella aparece, como un ángel salvador. Una hermosa mujer más blanca que la porcelana, de suntuosos labios rojos, largo cabello oscuro, ojos negros como la noche y una desnudez envidiable a la de cualquier dios existente. Incluso siendo una mujer la deseo, anhelo poseerla.

¿Quién eres, cuál es tu nombre?

Se acerca a mí lentamente, con su perfecto cuerpo a la vista, deslumbrándome como la luz a una polilla. Me acaricia el rostro con sus manos, sonríe dulcemente y, acercándose lentamente a mi oído, me susurra:

-Bienvenido al Circo de lo Grotesco.

Las bailarinas me rodean, jugueteando con sus brazos en el aire y riendo sin parar. Intento huir, pero de repente sus brazos se alargan, se alargan y alargan sin parar, dejándome sin salida. Empiezan a danzar a mi alrededor, entonando alguna canción de locura. El monstruo que las acompaña empieza a aullar al cielo, excitado por el futuro olor a matanza.

Mi nombre, aúlla mi nombre empapado en sangre.

Y la mujer vuelve a acercarse, sonriendo con unos colmillos amarillos, afilados para cortar carne humana. Sus piernas crecen y crecen, elevándose hasta el techo. Se inclina hacia mí, tocando su espalda el techo, gigantesca y terrorífica. Y sonríe todavía más, con las pupilas dilatadas al mirarme y abriendo sus enormes fauces.

-Eres la carne que me mantendrá joven.

Anuncios

2 comentarios el “El Circo de lo Grotesco

  1. Alan Rulf dice:

    Si lo anterior era un sueño, esto espero que también lo sea…

    Un monstruo “interesante”.

    Saludos.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s