Las gemelas de Claymore’s Ville (I)

Buenas! Después de tiempo sin publicar, vuelvo a la carga. Ésta es la primera parte del relato de Las gemelas de Claymore’s Ville y la más larga que he publicado hasta ahora (serán 3 partes). Espero que la disfrutéis.

Saludos.

Parte I

Ambas niñas corrieron por la playa cogidas de la mano, jadeando por la falta de aliento. Sus débiles piernas no podían aguantar el ritmo necesario, pero sabían que si se detenían, sería el final. Si querían huir, si querían sobrevivir, debían seguir corriendo.

Sophie, la más joven, se volvió un instante. Vio a lo lejos a la muchedumbre furiosa del pueblo acercarse cada vez más, con antorchas encendidas en sus manos y hoces de la siembra alzadas, mucho más grandes de lo que jamás le parecieron en su niñez. El miedo casi logró paralizar su cuerpo, pero fue la mano de su hermana Gabriela lo que la obligó a seguir.

 -¡Sophie, no te detengas!

 – Gabriela… No puedo…

 – ¡Aguanta, por lo que más quieras!

 El rostro de su hermana, aquél igual al suyo, pero con el semblante preocupante y cubierto por el manto del terror le dio un nuevo aliento a la chica. Sí, debían huir, costara lo que costara. Aquellos que las perseguían no se andarían con contemplaciones si las alcanzaban.

 “¿Cómo hemos llegado a esto?” se preguntó, mientras su hermana intentaba que avanzara más rápido “. ¿Por qué han llegado a despreciarnos tanto?”

 – Gabriela… Esto es culpa mía…

 – No, Sophie… Aquí no hay culpables ni inocentes… Pertenecemos a un mundo distinto al suyo…

 – Nosotras…

 – Sophie… hemos cometido un pecado horrible a sus ojos… Pero nosotras… nosotras…

 Gabriela cayó de rodillas, agotada. Esta vez fue Sophie la que la ayudó a alzarse.

 – ¡Gabriela!

 La chica jadeó, agotada. Alzó la vista, mirando al horizonte marino, furiosa.

 – El amor nunca ha sido un pecado a ojos de su Dios… Excepto el nuestro…

 Los padres de Sophie y Gabriela murieron dejando a las dos niñas desamparadas, sin siquiera el fútil recuerdo de unos padres en unas mentes tan pequeñas. Gemelas, idénticas completamente, en Claymore’s Ville llegaron a creer que eran los espíritus mellizos de ángeles extraviados. Su belleza, su pureza, su suma delicadeza debía conllevar algún precio, y corrieron voces de que el mismísimo Dios les había arrebatado a sus padres como castigo por huir de los cielos. Pero las pequeñas niñas crecieron al margen de los cuentos para viejas, preocupándose de cuidarse la una a la otra. Su único legado, su único lazo de lo que provenían era su propia hermana. Solas en un mundo donde la religión quedaba impuesta sobre los instintos humanos, nunca se les permitió relacionarse con otras gentes. Desamparadas, incomprendidas, solas…

 Se acabaron amando…

 “Cuán extraño es ver mi propio rostro al besar a la mujer que amo, cuán extraño resulta amar a alguien que comparte mi sangre, mi carne y mis huesos, cuán extraño sólo con que tenga mi mismo cuerpo, mis mismas facciones, siendo mujer como lo soy yo…Que el deseo que enciende mi cuerpo sea ella, que desnudarla bajo la luz de la Luna sea mi perdición… Y que ella sienta el mismo deseo impío que yo… Tal vez no seamos ángeles, sino demonios blasfemos surgidos de las mismas fauces del Maligno”.

 “Que me elevo hasta temperaturas insospechadas cuando la acaricio, tan extrañas que llegan incluso a helarme de nuevo al pensar que tal vez porte el fuego del Infierno en el interior de mis carnes. Mi cuerpo nunca me pareció bello, pero al verla a ella siento que mis sentidos desaparecen para fundirse en uno sólo que hace que la necesite para seguir viviendo… Sus cabellos dorados cayendo sobre su fina espalda, sus mejillas sonrosadas tornándose azules como el mar en la oscuridad, sus ojos relucientes reflejando mi propio rostro, el que ambas compartimos de nacimiento…”

 “Una mujer…”

 “Mi hermana”

 “Mi propia gemela…”

 “Si lo descubren, acabarán con nosotras”.

 “Para ellos, nuestro amor es pecado…”

 “Peor; es una aberración”.

 “Pero nos amamos”.

 “Si morimos, que sea sin ocultarnos”.

 “Prefiero morir contigo, que hacerlo sola…”

 Las acabaron descubriendo.

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2 comentarios el “Las gemelas de Claymore’s Ville (I)

  1. Alan Rulf dice:

    Muy interesante el planteamiento. Me gusta. Me intriga el resto de la historia, y me pregunto si su condición de gemelas tendrá algo que ver con la resolución.

    Ya lo veré.

    Saludos.

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